28/5/18

Muchos egos y pocos huevos

Los petristas indignados con Fajardo porque no anuncia una alianza para la segunda vuelta presidencial –siendo que siempre sostuvo que no estaba de acuerdo con la misma– justifican sus quejas diciendo que lo único que ha hecho Gustavo Petro es ser mal gobernante, como si eso fuera algo sin importancia en un país perdido en tantos sentidos y afectado por la corrupción hasta los huesos.    
            
A ellos hay que recordarles que Petro, además de haber sido un pésimo funcionario, es un tipo radical y con un ego enorme, idéntico al de su contraparte, Álvaro Uribe, cuyos seguidores ya ni saben qué más inventarse para captar los votos de los que no apostamos por los extremos, la violencia y el egoísmo.            

Mientras tanto, nosotros, los raros, los que pensamos distinto, los que leemos, los que soñamos, los que dudamos de todo, a los que nos gusta tomar nuestras propias decisiones y odiamos el proteccionismo y ser borregos útiles, optamos por el voto en blanco, aun sabiendo que esta decisión terminará contribuyendo al fondo común de los egos de unos personajes, que más allá de buscar ser líderes de aquello que proclaman, anhelan acceder a las arcas de los colombianos, llenando los bolsillos izquierdo y derecho de sus pantalones de marca.                                

Nosotros, los que nos levantamos cada día a trabajar por lo que necesitamos y por lo que queremos, a quienes no se nos pasa por la cabeza que alguien nos pueda mantener, sobornar o entregar un pedazo de tierra, quienes tenemos más huevos que egos, no creemos en los discursos demagógicos ni de Petro ni de Uribe, y seguiremos pensando y actuando para que algún día nuestro país cambie. Depende de nosotros.